Utilidad marginal: qué es, fórmula y calculadora
La utilidad marginal es la satisfacción adicional que obtiene una persona al consumir una unidad más de un bien. Es uno de los conceptos centrales de la microeconomía: explica por qué compramos menos de algo cuando sube su precio y por qué el agua es barata y los diamantes caros.
Qué es la utilidad marginal
En economía, la utilidad es la satisfacción que proporciona un bien. La palabra «marginal» significa «en el margen», es decir, en la última unidad. La utilidad marginal (UMg) responde a la pregunta: ¿cuánto mejora mi bienestar si consumo una unidad más?
No hay que confundirla con la utilidad total (UT), que es la satisfacción acumulada por todas las unidades consumidas. La utilidad total es una suma; la marginal es el incremento de esa suma. Las decisiones económicas reales casi nunca son «todo o nada» (¿bebo agua o no?) sino «un poco más o un poco menos» (¿me sirvo otro vaso?), y por eso la magnitud relevante para decidir es la marginal.
Fórmula de la utilidad marginal
Con datos discretos (unidades enteras o tramos), la utilidad marginal es el cociente entre la variación de la utilidad total y la variación de la cantidad:
UMg = ΔUT ÷ ΔQ = (UT₂ − UT₁) ÷ (Q₂ − Q₁)
Cuando la cantidad aumenta de una en una, ΔQ = 1 y la utilidad marginal es simplemente la diferencia entre dos utilidades totales consecutivas. Si la utilidad se describe con una función continua U(Q), la utilidad marginal es su derivada:
UMg(Q) = dU ÷ dQ
Por ejemplo, con U(Q) = 20·Q − Q², la utilidad marginal es 20 − 2·Q: vale 14 en Q = 3 y se anula en Q = 10, donde la utilidad total alcanza su máximo (100). Con funciones de dos o más bienes, como las que verás en función de utilidad, se usan derivadas parciales: UMgₓ = ∂U/∂x.
La calculadora de arriba aplica la fórmula discreta. Si introduces un tramo de varias unidades (por ejemplo, de 2 a 5), obtienes la utilidad marginal media de ese tramo, no la de una unidad concreta.
Ejemplo con tabla: vasos de agua después de correr
Imagina a una persona que acaba de correr y bebe vasos de agua. Asignamos números a su satisfacción (en «útiles», una unidad arbitraria) para ilustrar el razonamiento:
| Vasos (Q) | Utilidad total (UT) | Utilidad marginal (UMg) | Interpretación |
|---|---|---|---|
| 0 | 0 | — | Punto de partida |
| 1 | 10 | 10 | El primer vaso calma la sed |
| 2 | 18 | 8 | Sigue siendo muy agradable |
| 3 | 24 | 6 | Aporta menos que el anterior |
| 4 | 28 | 4 | |
| 5 | 30 | 2 | Casi saciado |
| 6 | 30 | 0 | Punto de saturación |
| 7 | 28 | −2 | Beber más empeora el bienestar |
Tres lecturas importantes de la tabla:
- Mientras la UMg es positiva, la utilidad total crece (de 0 a 30).
- Cuando la UMg es cero, la utilidad total está en su máximo: el consumidor está saciado.
- Si la UMg es negativa, la utilidad total baja. Nadie consumiría voluntariamente esa unidad si fuera gratis.
Que cada vaso aporte menos que el anterior es la ley de la utilidad marginal decreciente. Puedes introducir tu propia tabla y ver las dos curvas dibujadas en la calculadora de utilidad total y marginal.
Historia: la revolución marginalista
Los economistas clásicos (Adam Smith, David Ricardo, Karl Marx) explicaban el valor de los bienes sobre todo por el trabajo o los costos necesarios para producirlos. A comienzos de la década de 1870, tres autores, trabajando por separado, propusieron explicarlo desde la demanda, a partir de la utilidad de la última unidad:
- William Stanley Jevons (Inglaterra), en The Theory of Political Economy (1871), habló del «grado final de utilidad» y le dio un tratamiento matemático.
- Carl Menger (Austria), en sus Principios de economía (1871), lo desarrolló sin matemáticas, con tablas de necesidades ordenadas por importancia. Es el fundador de la Escuela austriaca.
- Léon Walras (Suiza, Universidad de Lausana), en Elementos de economía política pura (1874), lo integró en su modelo de equilibrio general.
Antes, el alemán Hermann Heinrich Gossen había publicado en 1854 un libro que ya contenía la utilidad marginal decreciente y la regla de igualar utilidades marginales, pero pasó casi inadvertido hasta que Jevons lo redescubrió. El término alemán Grenznutzen («utilidad en el límite») lo popularizó después Friedrich von Wieser, discípulo de Menger, y de ahí deriva «utilidad marginal». La evolución posterior del concepto (de la utilidad medible a las preferencias ordinales) está en teoría de la utilidad.
La paradoja del agua y el diamante
Adam Smith señaló en La riqueza de las naciones (1776) un enigma: el agua es imprescindible para la vida y apenas cuesta nada, mientras que los diamantes no sirven para sobrevivir y son carísimos. Smith lo atribuyó a la diferencia entre valor de uso y valor de cambio, pero no explicó por qué no coinciden.
El marginalismo resolvió la paradoja: el precio no depende de la utilidad total de un bien, sino de su utilidad marginal. Como el agua es abundante, consumimos tanta que la última unidad (la que usamos para regar o lavar el coche) aporta muy poco. Los diamantes son escasos, poseemos muy pocos y cada uno adicional conserva una utilidad marginal alta. La utilidad total del agua es enorme; su utilidad marginal, pequeña. En un desierto, donde el agua escasea, la relación se invierte y el agua puede valer más que un diamante.
Utilidad marginal y curva de demanda
Un consumidor racional compra una unidad más solo si la satisfacción que le da compensa lo que paga por ella. Si la utilidad marginal disminuye con cada unidad, la cantidad máxima que está dispuesto a pagar también disminuye. Resultado: a precios más bajos compra más unidades, y la curva de demanda tiene pendiente negativa.
Alfred Marshall formalizó esta idea suponiendo que la utilidad marginal del dinero es constante: el consumidor compra hasta que el precio iguala la utilidad marginal del bien expresada en dinero. Con los datos de la tabla, si cada «útil» equivaliera a 0,50 € de disposición a pagar, la persona pagaría hasta 5 € por el primer vaso, 4 € por el segundo y 3 € por el tercero; a un precio de 2 € por vaso, compraría 4.
El principio equimarginal
Cuando hay varios bienes y un presupuesto limitado, la utilidad marginal permite decidir cómo repartir el gasto. La regla, conocida como principio equimarginal o segunda ley de Gossen, dice que el consumidor maximiza su satisfacción cuando la utilidad marginal por unidad monetaria es la misma en todos los bienes:
UMgₓ ÷ Pₓ = UMgᵧ ÷ Pᵧ
Ejemplo: si el último euro gastado en libros te da 5 útiles y el último euro gastado en cine solo 3, puedes mejorar sin gastar más: dejas de gastar un euro en cine (pierdes unos 3) y lo gastas en libros (ganas unos 5). Sigues moviendo dinero hasta que, por la utilidad marginal decreciente, ambos cocientes se igualan. La calculadora de función de utilidad aplica esta condición para hallar la cesta óptima con precios y renta concretos.
Límites del concepto
- La utilidad no se puede medir directamente. Los números de la tabla son ilustrativos. La economía moderna usa la utilidad marginal como herramienta analítica y trabaja con preferencias ordinales; lo explicamos en utilidad ordinal y cardinal.
- No siempre decrece desde la primera unidad. En bienes que solo sirven completos (el segundo zapato de un par) o en colecciones, la utilidad marginal puede crecer al principio.
- No es lo mismo que el costo o ingreso marginal. Estos son conceptos de la empresa, medidos en dinero; la utilidad marginal pertenece a la teoría del consumidor.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la utilidad marginal en palabras sencillas?
Es la satisfacción extra que te da consumir una unidad más de algo. Si el primer vaso de agua te da 10 de utilidad y los dos juntos 18, la utilidad marginal del segundo vaso es 8.
¿Cuál es la fórmula de la utilidad marginal?
UMg = ΔUT ÷ ΔQ, es decir, la variación de la utilidad total dividida entre la variación de la cantidad consumida. Si la función de utilidad es continua, la utilidad marginal es su derivada respecto a la cantidad.
¿La utilidad marginal puede ser negativa?
Sí. Cuando consumir una unidad más reduce la satisfacción total (por ejemplo, comer hasta sentirte mal), la utilidad marginal es negativa. El punto donde pasa de positiva a negativa es el punto de saturación.
¿Qué diferencia hay entre utilidad total y utilidad marginal?
La utilidad total es la satisfacción acumulada de todas las unidades; la marginal, solo lo que aporta la última. La total crece mientras la marginal sea positiva y alcanza su máximo cuando la marginal llega a cero.
¿Quién inventó el concepto de utilidad marginal?
Lo formularon de forma independiente William Stanley Jevons, Carl Menger y Léon Walras a comienzos de la década de 1870, en lo que se conoce como revolución marginalista. Hermann Heinrich Gossen había anticipado la idea en 1854.